EL DIA 2 DE ABRIL DEL AÑO 2004 fue ofrecido a todos los fieles católicos y a todos los hombres de buena voluntad el COMPENDIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA elaborado según encargo de Su Santidad Juan Pablo II por el Pontificio Consejo "Justicia y Paz", presidido por el cardenal Renato R. Martino.
La obra compendia la Doctrina Social de la Iglesia que está enraizada en el Antiguo y en el Nuevo Testamento, en las Epístolas de los Apóstoles, en los Padres de la Iglesia y en otros escritores eclesiásticos de San Agustín a Santo Tomás de Aquino; se actualiza en los Concilios Ecuménicos, en las Encíclicas y otros documentos pontificios y en los documentos de las Congregaciones y los Consejos Pontificios.
Entre los documentos más importantes compendiados se encuentran 3 encíclicas de León XIII, 2 de Benedicto XV, 6 de Pío XI, 3 de Pío XII, 2 de Juan XXIII, 2 de Pablo VI y 9 de Juan Pablo II. Además de las enseñanzas contenidas en radiomensajes y discursos.
LA MONUMENTALIDAD y profundidad de la doctrina compendiada se puede apreciar en el índice analítico de la obra en cuyas 176 páginas se pone al descubierto la raíz originaria y se sigue la evolución de una doctrina que sin rupturas y sin solución de continuidad va adaptando sus enseñanzas a las circunstancias sociales en las cuales debe desenvolverse la actividad humana sin perder, sino al contrario reafirmando, los principios y el carácter cristiano de su comportamiento.
Cuando algunos cuestionan el derecho de la Iglesia a opinar en materia política y social el Secretario de Estado de la Santa Sede, Angelo Cardenal Sodano, señala que "en el curso de su historia, y en particular en los últimos doscientos años, la Iglesia nunca ha renunciado a decir la palabra que corresponde acerca de las cuestiones de la vida social" a las que se refiere la Doctrina Social compendiada en esta obra. En este sentido el Padre Sovet de Bruselas sostiene en 1871 que: "cuando se quiere permanecer en el espíritu de la Iglesia, hace falta guardarse de un error, tal vez el más grave de los errores modernos: el de pensar que la Iglesia no tiene nada que decir en ciencias políticas y sociales".
EN EFECTO, en el siglo XIX cuando se plantea el problema social en el sentido moderno de la palabra antes de la Rerum Novarum, ya la Iglesia manifestaba en boca de muchos laicos, presbíteros y prelados su preocupación por los problemas obreros: las relaciones obrero patronales, la relación entre el capital y el trabajo, el derecho de asociación, la remuneración del trabajo, el derecho de propiedad como exigencia de la naturaleza humana dotada de razón. Ella estigmatizaba el espíritu del régimen económico imperante entonces que engendraba el desprecio por la persona humana como la explotación de la pobreza y de la debilidad que proceden de ella y condenaba la costumbre de no ver en el ser humano sino una máquina, más o menos buena según su producción.
La Doctrina Social compendiada es, según Juan Pablo II, "la cuidadosa formulación de una reflexión sobre las complejas realidades de la vida del hombre en la sociedad a la luz de la fe y de la tradición eclesial. Su objetivo principal es interpretar aquellas realidades para orientar en consecuencia la conducta cristiana".
De allí la importancia de esta OBRA MONUMENTAL.
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