domingo, 17 de mayo de 2009

El narcisista innominado. Un tema de actualidad

EL PSICOANALISTA P.C. Racamier³ sostiene que el narcisista
perverso es aquel que, bajo la influencia de su grandioso
yo, crea vínculos con otros haciéndoles creer que esos
vínculos son irremplazables, y luego los ataca en su
integridad, su amor propio, su autoconfianza
y su autoestima.
La personalidad narcisista es descrita por los psicólogos así:
Tiene una idea grandiosa de su propia importancia;
Lo absorben fantasías de éxito ilimitado y de poder;
Se considera "especial" y único;
Tiene una necesidad excesiva de ser admirado;
piensa que se le debe todo;
Explota a los demás en sus relaciones interpersonales;
Carece de empatía;
Envidia a los demás;
Tiene actitudes y comportamientos arrogantes.
En los primeros estadios de su vida el perverso narcisista
no ha podido realizarse, y observa con envidia cómo otros
individuos lo han logrado. Jamás considera que algo funciona
bien, todo le resulta complicado. Impone a los demás su visión
peyorativa del mundo y su insatisfacción crónica ante la vida.
El narciso es alguien que cree encontrarse a sí mismo en un espejo.
Su vida consiste en buscarse en la mirada de los demás.
El narciso es una cáscara vacía que no tiene una experiencia
propia; es alguien falso que intenta crear una ilusión que
enmascare su vaciedad.
El perverso narcisista es un megalómano que se coloca como patrón
de referencia del bien, del mal y de la verdad. Asume un aire
moralizador, superior y distante; así frente a él los demás
siempre se sienten cogidos en falta. Exhibe valores morales
irreprochables con los que se engaña dándose una buena imagen
de sí mismo.
Carece de interés y empatía por los demás, pero necesita que se
interesen por él. Cree que se les debe todo. Critica a todo el mundo
y no admite ningún reproche. Frente a este muro de poder, la víctima
siempre se siente en falta. Señalar los errores de los demás es
una manera de no ver los propios, una manera de defenderse de la
angustia que lo agobia.
El narcisista para afirmarse y sentirse superior tiene que vencer.
Demuestra un gran amor y luego hace unos desaires brutales a quien
ama. Los que lo observan no entienden cómo puede ensalzar a otro
para luego destrozarlo sin que medie queja o reproche alguno.
Como narciso termina ahogándose en la fuente en que se mira,
o en los ojos del otro que lo admira.
 
² J. Laplanch. Vocabulaire de la Psycanalyse. PUF 1967. J. Bergeret.
Personalité Normal et Patholo gique.
Bordas, 1985. A. Eiguer.
Le Perverse Narcissique et son Complice. Dunod. 1996
³ P.C. Racamier, "Pensée Perverse et Decervalgge"

La desobediencia debida ensayo ético-jurídico

MUCHAS PERSONAS sometidas a juicio en los tribunales
internacionales han pretendido defenderse y justificar
sus actos escudándose en "la obediencia debida" a
órdenes de sus superiores.
Los acusadores sostienen que el hombre es libre; que
todo acto humano es consciente y libre; que todo funcionario
es un ser humano; y que por tanto todos sus actos, siendo
conscientes y libres, implican responsabilidad.
Ahora bien, obedecer o desobede cer son actos humanos que,
regidos por la razón y la voluntad, pueden ser las más sublimes
manifestaciones de la libertad.
Ejemplos de ello los tenemos en Antígona, Sócrates, Cristo y
Tomás Moro, quienes por obedecer las leyes divinas desobedecieron
las leyes humanas y fueron entregados a la muerte.
Ahora bien, en las leyes existe una jerarquía de valores que se
debe respetar. En primer lugar la Ley Natural, que reconoce la
dignidad del hombre y exige el respeto por los derechos humanos:
la vida, la libertad, la verdad, la justicia, la igualdad,
el amor y la felicidad.
En otro orden jerárquico se encuentra la Constitución que
sirve de marco de referencia, límite y orientación de todas
las actividades civiles, y se divide en Títulos, Capítulos,
y Artículos sucesivos atendiendo a su jerarquía.
Primero vienen aquellos Títulos y Artículos, cuya jerarquía
se funda en que definen la esencia, los atributos, el
territorio y quienes conforman la República sin lo cual lo
que sigue no tendría sentido.
Luego vienen en el Título III, los capítulos que se
refieren a los derechos humanos ya señalados, y luego a los
derechos civiles, políticos, sociales, culturales y
económicos de los ciudadanos.
Siguen en orden jerárquico descendiente los Títulos y A
rtículos de la Constitución que se refieren a las funciones
y organización de los Poderes Públicos que sólo existen
para servir a la comunidad en el ejercicio de sus derechos,
debiendo estar sometidos a ellos.
Así el problema que se le presenta al funcionario,
no es el de la "obediencia debida", si no el de la
"desobediencia debida". En efecto, ¿a quien la "obediencia
debida": a las leyes o al funcionario que las representa?
Sin duda que a las leyes que gobiernan la conciencia y
la ciudad y permiten la convivencia entre los hombres.
Y ¿a quién entonces la "desobediencia debida? Sin duda
a las leyes de menor jerarquía cuya obediencia implique la
transgresión de otras de mayor jerarquía, pues el cumplimiento
de una ley de menor jerarquía no puede implicar la transgresión
de otra de mayor jerarquía.
De modo que el funcionario o militar que quiera consciente
y libremente obedece

La perversión de la democracia

ESCRIBIENDO entre los años 384 y 322 antes de Cristo, es decir,
hace 2.300 años Aristóteles se ocupa de la política con ideas y
principios perfectamente aplicables a nuestra situación en la
Venezuela de Chávez y a su revolución fraudulenta.
En el capítulo IV del Libro Sexto de su Tratado Sobre la
Política que se refiere a las "Diversas Especies de Democracia",
Aristóteles hace las siguientes consideraciones que se pueden
aplicar directamente a la pervertida democracia venezolana y
al gobierno del comandante Chávez:
"En una democracia, caracterizada por la igualdad, cuando se
traspasa la soberanía a la multitud ésta reemplaza a la ley,
de modo que entonces la decisión popular, no la ley, pretende
resolverlo todo. Esta perversión se debe a los demagogos".
Y sigue Aristóteles: "los demagogos sólo aparecen allí donde
la ley ha perdido la soberanía. El pueblo entonces es un
verdadero monarca, aunque compuesto por la mayoría, que reina,
no individualmente sino en cuerpo. Tan pronto como el pueblo es
monarca, pretende obrar como tal, porque sacude el yugo de la ley
y se hace déspota, y desde entonces sus aduladores tienen un gran
partido. Esta democracia es en su género lo que la tiranía es
respecto del reinado. En ambos casos encontramos los mismos vicios,
la misma opresión de los buenos ciudadanos; en el uno mediante
las decisiones populares, en el otro mediante las órdenes
arbitrarias".
Al tratar de las oligarquías Aristóteles sostiene algo que vemos
ocurrir bajo nuestras narices en la llamada revolución chavista,
esto es que "aunque la Constitución sea democrática, la tendencia
de las costumbres y de los espíritus que gobiernan' es oligárquica";
añadiendo Aristóteles que "esta discordancia (entre la Constitución
y las costumbres) es casi siempre el resultado de una revolución,
y nace de que se evita hacer cambios bruscos; prefiriendo
contentarse con usurpaciones progresivas y de poca consideración,
se dejan en pie las leyes anteriores, pero los jefes de la
evolución no por eso son menos dueños del Estado".
"Lo más funesto para las repúblicas, sean estas democracias,
oligarquías o aristocracias, es la infracción del derecho
político consagrado en la Constitución".
"Las más de las veces las revoluciones se realizan sin que nadie
se perciba de ello y mediante una destrucción lenta e insensible.
Recuérdese que, al tratar del principio general de las revoluciones,
dijimos que era preciso contar entre las causas que las producen
las desviaciones, hasta las más ligeras, de los principios.
Se comienza por despreciar un punto de la Constitución, que al
parecer no tiene importancia; después se llega con menos
dificultad a mudar otro, que es algo más grave; hasta que por
último se llega a mudar su mismo principio todo entero".
Más que de las ideas abstractas es de la experiencia de la
historia reciente de donde Aristóteles saca sus enseñanzas,
aprendamos de él y, en esta crisis que vivimos hagamos de la
historia nuestra maestra.

La eutanasia como mercado

El debate que se está iniciando acerca de la eutanasia, u homicidio permitido, y su posible aprobación en el nuevo Código Penal ha traído a colación su significación desde el punto de vista económico tanto para la sociedad como para los que participarán en el ejercicio de lo que sin duda será una nueva especialidad profesional.
Apenas se ha iniciado el debate cuando ya algunos acusan a "los médicos inescrupulosos que se aprovechan con gula del sufrimiento humano y no dejan morir al que sufre", de modo que es bueno advertirle a los que esto hacen que ya en Holanda y en otros países "desarrollados" que han aprobado el "homicidio de los que sufren", se han establecido clínicas de eutanasia, con el fin de realizar allí todos los exámenes médicos, psiquiátricos y psicológicos necesarios para otorgar los certificados que requerirán las leyes para autorizar ese "homicidio". De igual manera ya se han establecido bufetes de abogados que se ocuparán de preparar los alegatos jurídicos y la documentación necesaria para solicitar la respectiva autorización, de modo de evitar o enfrentar las demandas que seguramente surgirán por parte de parientes u otros interesados que consideren que no han sido debidamente consultados antes de proceder al "homicidio", especialmente en el caso de pacientes ricos con muchos herederos.
Con toda seguridad esas clínicas y bufetes de médicos y abogados inescrupulosos tendrán su vista puesta en el inmenso mercado de los enfermos terminales de Sida, entre los cuales hay muchos acaudalados "gays" que estarán ansiosos de "terminar dignamente" su vida.
Aparte de los enfermos de Sida, otro inmenso mercado para médicos y abogados inescrupulosos, es el de los gobiernos del Tercer Mundo que deseen darle una muerte digna a sus ciudadanos, especialmente a los niños que padezcan en forma terminal de abandono, de hambre, de tuberculosis, de sífilis, de cáncer, etc., aprovechando además ese "homicidio permitido", que ya para entonces estará aprobado por las Naciones Unidas, para reducir sus problemas de sobrepoblación.
En este análisis de los mercados que se abren a los médicos y abogados inescrupulosos, no podemos ignorar el mercado de los países

miércoles, 13 de mayo de 2009

ACERCA DEL DIOS PERSONAL Y DEL SOMETIMIENTO CIEGO

EN UN RECIENTE ARTICULO el rabino Pynchas Brener nos sorprende con manifestaciones que no se corresponden con las enseñanzas bíblicas y que pacen ignorar las más recientes enseñanzas de la historia. Por falta de espacio nos referiremos sólo a dos de ellas.
1o. El Rabino dice que una antigua tradición relata que el Dios de Israel promulgó sus mandamientos a los israelitas en el Monte Sinaí después de librarlo de Egipto y alimentarlo en el desierto, y que el pueblo le rindió homenaje y obedeció sus dictámenes solamente después de que El demostrara su grandeza, su poderío y su interés por él.

Luego dice que a partir de la creación del Universo, y luego de la intervención en Egipto, se hizo la transición de 'un Dios protector y guerrero' a 'un Dios personal y didáctico'.

Ahora bien, el Génesis nos presenta al Señor Yaveh desde el principio de la Creación 'como un Dios personal y didáctico' que estimula el crecimiento intelectual del individuo a través de Sus enseñanzas: instruye a nuestros primeros padres en el Paraíso, le informa a Noé acerca del diluvio, delibera con Abraham la suerte de Sodoma, y así sucesivamente hasta llegar a Moisés, con quien discute la estrategia para la liberación de Egipto.

De modo que, según el Génesis, no pudo haber la transición de un Dios 'protector y guerrero', antes de la liberación de Egipto, a uno 'personal y didáctico' después de ella, a cuya transición se refiere erróneamente el Rabino en el referido artículo.

2o. Continúa el Rabino sosteniendo que 'mientras el judaísmo y el movimiento de Reforma en el mundo cristiano destacan el rol del individuo como intérprete válido de la Biblia y niegan la necesidad de un intermediario en la relación del hombre con Dios, otras confesiones religiosas (¿el catolicismo? ¿el islamismo?) destacan el sometimiento ante Dios, condición que excluyendo el cuestionamiento conduce a la subordinación y, por lo tanto, presenta un enorme peligro para la humanidad' .

Reconociendo a Moisés como intermediario en el Sinaí, a los profetas en la construcción del Reino, y al Talmud en la unidad y conservación histórica del pueblo judío, el Rabino se contradice diciendo que el judaísmo , y el movimiento de Reforma en el mundo cristiano niegan la necesidad de un intermediario en la relación del hombre con Dios y el sometimiento a este (¿a Dios?). El Rabino parece ignorar que el movimiento de Reforma en el mundo cristiano , como el catolicismo, reconoce a Cristo como el intermediario necesario en la relación del hombre con Dios.

Dice el Rabino que aquel sometimiento excluiría el cuestionamiento y conduciría a la subordinación con gran peligro para la humanidad como el que enfrentó el 11 de septiembre del año pasado.
En este sentido es bueno recordar que el Islam, al cual pertenecían los autores de aquel horrendo hecho y en nombre del cual actuaban, niega, como el judaísmo del rabino Brener, 'la necesidad de un intermediario en la relación del hombre con Dios' y destaca el sometimiento incuestionable ante Dios como lo hacen la Torá y el Talmud de los judíos.

Matar a un hombre

EN DIAS PASADOS leí en la prensa este pensamiento macabro: matar a un hombre es matar a un hombre... ¿y nada más?. ¿Será eso sólo lo que quiso decir quien lo dijo?.. Matar a una cucaracha es matar a una cucaracha... ¡y nada más! Cuando muere una cucaracha nada más muere.
Ese pensamiento macabro es el que rige hoy en día las relaciones entre hombres y naciones: matar a un hombre no es más que eso, matar a un hombre y nada más. Ese pensamiento es el que rige las relaciones entre palestinos y judíos, entre iraquíes y norteamericanos, entre etarras y españoles. Ese el que gobierna las acciones terroristas que sacuden al mundo.

Matar a un hombre a quien yo encarno no es más que eso: matar a un hombre y nada más. Cuando yo muera no pasará nada. La explosión matará a otros hombres y nada más. Si matar a un hombre no es más que eso: matar a un hombre y nada más... no pasará nada matando a muchos y podremos pasar de las calles de Chicago o de Caracas a las hecatombes de Manhattan, de Madrid, de Bagdad o Palestina.

Pero matar a un hombre es mucho más que matar a un hombre. Es matar miríadas de astros, es matar la luna llena y el cielo azul. Matar a un hombre es matar la flor en su ventana. Es matar sus amores y sus sueños. Es callar para siempre las sinfonías de Beethoven. Es cortar el hilo de la historia en sus comienzos. Es matar el Universo creado para él y sólo para él.

Matar a un solo hombre es negar todo sentido al bien, a la verdad, a la justicia, y a la libertad de todos los hombres que no podrán ejercerlas en él. Es hacerlo recorrer el camino infinito entre el ser y la nada.

Matar un hombre es vaciar de vida al planeta Tierra. Es igualarlo a Marte, donde dos máquinas sin alma, Spirit y Opportunity, buscan ansiosamente el menor signo de que no estamos solos en los 40.000 trillones de cuerpos celestes que vagan sin destino aparente en una esfera vacía. Es destruir la razón de ser del Universo.

Matar a un hombre es desgarrar irreparablemente el tejido sutil de la humanidad. Matar a un hombre es perforar la cubierta de conciencia con que se va recubriendo el astro en que él habita. Es detener abruptamente el progreso de la noosfera.

Matar a un hombre es destruir el punto en que lo eterno se abraza con el tiempo, en que se besan lo finito y lo infinito, en que la materia y el espíritu se encuentran. Matar a un hombre es destruir la obra de Dios, es destruir el templo del Espíritu.
Matar a un hombre es destruir el recóndito lugar donde la Trinidad habita en el alma de los justos, en el alma de los que aman. Es destruir la morada del amor. "Si alguien me ama y guarda mis palabras, mi Padre y Yo lo amaremos, vendremos a él y estableceremos en él nuestra morada". (S. Juan, XVIII,26).

lunes, 11 de mayo de 2009

Una obra monumental

EL DIA 2 DE ABRIL DEL AÑO 2004 fue ofrecido a todos los fieles católicos y a todos los hombres de buena voluntad el COMPENDIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA elaborado según encargo de Su Santidad Juan Pablo II por el Pontificio Consejo "Justicia y Paz", presidido por el cardenal Renato R. Martino.
La obra compendia la Doctrina Social de la Iglesia que está enraizada en el Antiguo y en el Nuevo Testamento, en las Epístolas de los Apóstoles, en los Padres de la Iglesia y en otros escritores eclesiásticos de San Agustín a Santo Tomás de Aquino; se actualiza en los Concilios Ecuménicos, en las Encíclicas y otros documentos pontificios y en los documentos de las Congregaciones y los Consejos Pontificios.
Entre los documentos más importantes compendiados se encuentran 3 encíclicas de León XIII, 2 de Benedicto XV, 6 de Pío XI, 3 de Pío XII, 2 de Juan XXIII, 2 de Pablo VI y 9 de Juan Pablo II. Además de las enseñanzas contenidas en radiomensajes y discursos.
LA MONUMENTALIDAD y profundidad de la doctrina compendiada se puede apreciar en el índice analítico de la obra en cuyas 176 páginas se pone al descubierto la raíz originaria y se sigue la evolución de una doctrina que sin rupturas y sin solución de continuidad va adaptando sus enseñanzas a las circunstancias sociales en las cuales debe desenvolverse la actividad humana sin perder, sino al contrario reafirmando, los principios y el carácter cristiano de su comportamiento.
Cuando algunos cuestionan el derecho de la Iglesia a opinar en materia política y social el Secretario de Estado de la Santa Sede, Angelo Cardenal Sodano, señala que "en el curso de su historia, y en particular en los últimos doscientos años, la Iglesia nunca ha renunciado a decir la palabra que corresponde acerca de las cuestiones de la vida social" a las que se refiere la Doctrina Social compendiada en esta obra. En este sentido el Padre Sovet de Bruselas sostiene en 1871 que: "cuando se quiere permanecer en el espíritu de la Iglesia, hace falta guardarse de un error, tal vez el más grave de los errores modernos: el de pensar que la Iglesia no tiene nada que decir en ciencias políticas y sociales".
EN EFECTO, en el siglo XIX cuando se plantea el problema social en el sentido moderno de la palabra antes de la Rerum Novarum, ya la Iglesia manifestaba en boca de muchos laicos, presbíteros y prelados su preocupación por los problemas obreros: las relaciones obrero patronales, la relación entre el capital y el trabajo, el derecho de asociación, la remuneración del trabajo, el derecho de propiedad como exigencia de la naturaleza humana dotada de razón. Ella estigmatizaba el espíritu del régimen económico imperante entonces que engendraba el desprecio por la persona humana como la explotación de la pobreza y de la debilidad que proceden de ella y condenaba la costumbre de no ver en el ser humano sino una máquina, más o menos buena según su producción.
La Doctrina Social compendiada es, según Juan Pablo II, "la cuidadosa formulación de una reflexión sobre las complejas realidades de la vida del hombre en la sociedad a la luz de la fe y de la tradición eclesial. Su objetivo principal es interpretar aquellas realidades para orientar en consecuencia la conducta cristiana".
De allí la importancia de esta OBRA MONUMENTAL.

LAS ELECCIONES PRIMARIAS RIESGOS Y OPORTUNIDADES

Colaboración Especial Venezuela Real
30 de mayo de 2006

Este es un siglo lleno de riesgos y oportunidades; los primeros de una gravedad inaudita, pues implican que se pueda perder todo lo que la sociedad ha venido construyendo dolorosamente a través de los siglos; las segundas de una significación extraordinaria, pues implican la posibilidad de que aquel trabajo milenario de construcción pueda dar a corto plazo los frutos de bienestar deseados.
En el caso de las "elecciones primarias" que se han propuesto como medio para escoger a aquel que, como candidato del pueblo, pueda enfrentarse a Chávez no solo el día de las elecciones, sino al Gobierno, es decir, al antipueblo en todo el período que las preceda, es necesario identificar con precisión y firmeza los riesgos que las amenazan para enfrentarlos con inteligencia y con firmeza.
Algunos de esos riesgos se pueden originar en la estrategia que pueda diseñar aquel antipueblo para en forma abierta o solapada impedir su realización o desvirtuar sus resultados; otros pueden encontrarse en la esencia misma de las elecciones propuestas cuyas contradicciones no se hagan aparentes sino una vez completado el proceso.
Entre aquellos riesgos solapados se encuentran: 1° inscripción para las elecciones primarias de numerosos candidatos chavistas que, sin posibilidades de triunfo, agrien y banalicen las campañas electorales y diluyan los votos; 2° votación masiva en las elecciones primarias del electorado chavista por el candidato que tenga las menores posibilidades de triunfo en la elección presidencial; 3° acusaciones ante los tribunales de justicia contra los organizadores de las elecciones primarias por faltas supuestamente cometidas por ellos contra disposiciones civiles o electorales cuyo proceso judicial se prolongue hasta después de las elecciones presidenciales.
Entre las acciones abiertas que el antipueblo puede tomar para impedir la realización de la elecciones primarias se encuentra en primer lugar una decisión del TSJ de que el único ente que puede organizar, realizar y supervisar elecciones en el país es el CNE, mal llamado Poder Electoral, que como se ha visto ha interferido o pretendido interferir en las elecciones gremiales, sindicales y estudiantiles realizadas últimamente provocando la correspondiente reacción violenta de los interesados y la suspensión de aquellas.
No pueden descartarse las acciones de calle provocadas por el antipueblo a nivel de los centros de votación organizados para las elecciones primarias de modo de impedir el acto electoral y provocar el miedo entre el electorado.
A pesar de esta serie de riesgos que será necesario enfrentar antes, durante y después de las elecciones primarias no podemos dejar de considerar las enormes oportunidades que ellas ofrecen para que la ciudadanía, madure reconociendo el papel fundamental que los actos electorales juegan en la vida de los pueblos, cuando se manifiesta en todo su esplendor y significado la vida de la democracia que debe ejercerse siempre en todos los actos tanto públicos como privados que realizan los ciudadanos.
La elecciones primarias se pueden considerar como aquel acto en el cual el ciudadano se encuentra realmente consigo mismo, con su conciencia. El acto en el cual puede ejercer a plenitud su libre arbitrio enfrentado con el "otro", con el candidato que él tiene que escoger como el mejor para el fin deseado sin las consideraciones políticas que a fin de cuentas moldean su voluntad en una elección en la que no se juzga tanto al hombre como al cargo.

Las banderas del cambio

EN SU MAGNIFICA Historia de los pueblos de habla inglesa, Sir Winston Churchill nos dice que la monarquía francesa cayó y a Luis XVI lo guillotinaron, no porque éste fuera un tirano, sino porque la maquinaria del Estado se había paralizado. Nos relata Sir Winston, que un párroco tenía cuarenta años queriendo reparar el techo de su pequeña iglesia sin lograr que la inercia burocrática le diera los permisos correspondientes.
El genio de Luis XIV había creado un complejo y eficiente aparato estatal que le permitió llegar a ser el Rey Sol que un día brillara sobre Europa. Sus sucesores, Luis XV y Luis XVI no supieron manejar ni reformar ese aparato. El último pagó con su vida su ineptitud y la monarquía francesa cayó bajo el impulso reformista de la revolución.
En Venezuela no hemos tenido un Luis XIV que nos dejara un gran y eficiente aparato estatal. Lo que hemos recibido es una herencia burocrática compleja e ineficiente que ni aquel hubiera podido manejar.
Por eso se quiere un cambio profundo en las estructuras del Estado y en la manera de gobernar al país, para lo cual en el año 2006 será necesario conquistar no sólo la Presidencia, sino conquistar la mayoría en el Congreso y en los demás cuerpos legislativos, en los sindicatos, en los gremios profesionales y en la calle.
Pero el cambio no puede quedarse allí. Es necesario un cambio en la conciencia de gobernados y gobernantes, de modo que aquellos se sientan comunidad, y estos se sientan instrumentos de aquellos.
Ese inmenso trabajo de conquista no podrá tener éxito si no se enarbolan auténticas banderas de reforma que las multitudes puedan seguir con un entusiasmo basado en la esperanza. Esa conquista no se hace con slogans publicitarios sin contenido. Se hace con ideas que el pueblo haga suyas y que quiera realizar. Que quiera realizar conquistando el poder tras las banderas.
¿Esas ideas no se encuentran en la Doctrina Social de la Iglesia expuesta en más de veintisiete encíclicas, en numerosos documentos pontificios y conciliares y en el humanismo integral propuesto por Jacques Maritain, que sirvieron de guía y soporte a los grandes partidos socialcristianos de Europa y América para gobernar a sus pueblos?
¿Es que no se encuentra en ellas la contestación a los graves problemas que enfrentan hoy en día todos los pueblos? ¿Es que el pragmatismo electrónico las ha condenado al cesto de papeles de la historia? ¿Es que no se encuentra en ellas ese cambio de conciencia de que hablábamos antes?
Esa inmensa tarea de conquista, ese esfuerzo gigantesco requiere tiempo. Por eso es necesario hacerlo proponiendo de una vez, con voz imperiosa, a todos los niveles y por todos los medios, la reforma indispensable: la reforma de las estructuras del Estado y de la manera de gobernar al país.
Se dirá que es necesario esperar a que pase la crisis, a que vuelva la normalidad para realizar estas reformas. ¿Pero es que los tiempos de crisis no son los tiempos de cambio? ¿Habrá que esperar a que se complete la desintegración total del país para construir sobre sus escombros, económicos, sociales y políticos aquel país que deseamos? ¿Habrá que esperar a que vuelva la normalidad que nos condujo a la crisis actual para rea lizar las reformas que nos exige la historia?

El manto luminoso de la paz

LA ESTRATEGIA estadounidense y la guerra preventiva a las que se refirió la declaración del gobierno norteamericano en el año 2002 provocó una gran controversia por ser contraria a los principios generalmente aceptados hasta entonces por el sistema internacional ya que atentaba contra la integridad territorial y la independencia política de los países a los cuales se aplicara esa estrategia basada en suposiciones que no se podrían probar sino cuando ya se hubieran traspasado los límites de la prevención y se hiciera necesaria la repulsión.
La reciente declaración reiterativa de aquella estrategia por parte de Estados Unidos en el año 2006 no ha provocado la misma controversia por diversas razones entre las cuales se encuentran los adelantos tecnológicos que en materia de destrucción masiva han hecho que aumente la incertidumbre de las suposiciones en que se basaría una acción preventiva y que haya aumentado el número de países que, en caso de conflicto, pudieran infligirse enormes e irreversibles daños los unos a los otros. Esos mismos adelantos tecnológicos han hecho que la santidad de las fronteras y la protección de los océanos en que se basaba la seguridad de las naciones se haya visto afectada en nuestros días por el poder, el alcance y la velocidad de las armas modernas capaces de traspasar esas fronteras en fracciones de segundos desde miles de ki lómetros.
De modo que cualquier acción preventiva tendría su fundamento en el alcance y la capacidad destructiva de las armas nucleares y en la incertidumbre que rodearía cualquier suposición en cuanto a su uso por parte de las potencias que las posean.
Esto nos lleva a concluir que la razón fundamental de cualquier acción preventiva está, a fin de cuentas, en la existencia de armas de destrucción masiva y en la suposición de que ellas podrían ser usadas defensiva u ofensivamente por parte de quien las posea, sean estos Estados soberanos u organizaciones terroristas actuando desde el territorio de dichos Estados a espaldas o en connivencia con estos.
De modo que para eliminar cualquier suposición de posibles ataques con armas de destrucción masiva y sus consecuentes guerras preventivas, no hay otro camino que la destrucción total de dichas armas en todos los países del mundo bajo la supervisión de las Naciones Unidas o del organismo que esta designe con la aprobación de los países inte resados.
En realidad esa destrucción no afectaría la capacidad bélica de las potencias poseedoras de armas nucleares ya que estas armas se encuentran en un estado de obsolescencia absoluta tanto desde el punto de vista tecnológico como moral y político. ¿Quién se atrevería hoy en día a lanzar una bomba atómica sobre cualquier ciudad del mundo? ¿Quién se atrevería a repetir los genocidios de Hiroshima y Nagasaki? ¿Quién se atrevería a enfrentar al mundo que se levantaría contra él? Por lo que se refiere a Estados Unidos ¿Qué potencia podría enfrentarse a sus ultramodernas armas convencionales para que tuviera que recurrir a sus arsenales nucleares?
¡Qué emoción sacudiría al mundo si Estados Unidos anunciara su disposición de destruir su arsenal de armas atómicas! ¡Cómo se sentiría descender sobre el mundo el manto luminoso de la Paz!

ADULTERIO (1) REAL

ADULTERIO (1) REAL
RECIENTEMENTE los pastores de la Iglesia Anglicana "bendijeron" la unión adulterina² de Carlos de Inglaterra con Camila Parker Bowles³ con quien mantenía relaciones sexuales desde hacía muchos años, aun estando casado con la princesa Diana de Ga les, relaciones adulterinas reconocidas pública y notoriamente por todas las partes.
La Iglesia Anglicana fue fundada por Enrique VIII, cuando separó a la Iglesia de Inglaterra de la Iglesia de Roma para anular su matrimonio con Ana de Austria y casarse con su concubina Ana Bolena. Roto el vínculo con la Iglesia de Roma y habiéndose casado en secreto con su amante, quien ya estaba encinta, hizo publicar una oración en la cual él se declaraba a sí mismo: "... la única y suprema cabeza de la Iglesia Católica de Inglaterra, que Ana era su esposa, e Isabel, hija y heredera de ambos, su Princesa?".
"En marzo de 1534 se decretó que toda persona adulta debía jurar alianza al acta en que se confería la sucesión a la nueva princesa. Publicar o decir en forma expresa que el Rey era un tirano o un hereje sería considerado como alta traición. Al aumentar la brutalidad del reino muchos centenares de personas fueron ahorcadas o descuartizadas por ese motivo?".
Entre los centenares de mártires de aquel tirano se encontraron Tomás Moro y John Fischer quienes se negaron a hacer el juramento de obediencia a Enrique VIII como jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra que les era exi gido.
A Ana Bolena* la siguieron como esposas de Enrique VIII, Jane Seymour*, Ana de Cleves, Catherine Howard* y Catherine Parr. De ellas, tres murieron decapitadas por orden del Rey para darle paso a la siguiente.
Dado ese origen no es sorprendente que la Iglesia de Inglaterra tenga una actitud extremadamente liberal en materia de doctrinas, tanto de fe como de moral, que le permiten hoy en día aceptar el divorcio, el adulterio, el "matrimonio" de homosexuales y lesbianas, el aborto y la eutanasia.
Ese liberalismo doctrinal de la Iglesia Anglicana, con sus oscilaciones determinadas por su dependencia del poder político, fue lo que indujo a John Henry Newman, líder del Movimiento de Oxford, a abandonarla y hacerse católico, siendo posteriormente nombrado cardenal.
De modo que no debe sorprendernos que Carlos y su amante Camila hallan recibido la bendición nupcial de aquella Iglesia fundada sobre el adulterio real y la sangre de los mártires.
mcarvallog@cantv.net
1 DRAE: Ayuntamiento carnal voluntario entre persona casada y otra de distinto sexo que no sea su cónyuge. Evangelios: Mt. 19,3-10; Mc. 10,2-12
2 Parker Bowles son los apellidos de su primer esposo
3 "Historia de los Pueblos de Habla Inglesa", Vol. II, Pag. 51 Winston Churchill Cassell, Londres 1974
* Condenadas a muerte por el Rey

Obispos y pobretones

El señor Hernández demuestra el grado de insensatez al cual lo ha llevado su
anticlericalismo
La ignorancia de la materia permite que se digan o escriban tonterías, como
lo hace el señor Clodovaldo Hernández (El Universal, 13-07-2007) al
referirse de manera denigrante a "algunos" obispos de la Iglesia Católica,
aunque me sospecho que lo hace no sólo por ignorancia, sino dominado por un
sentimiento de rechazo político y de anticlericalismo irracional alimentados
el uno por el otro.
En efecto, en una reacción muy propia de personeros del "Proceso", la simple
manifestación de apoliticismo por parte de "algunos" obispos ha desatado en
el señor Hernández la ira incontenible que lo ha llevado a denigrar de
aquellos humildes servidores del pueblo de Dios, ofendiendo su nombre y la
fama a la cual tienen derecho.
La forma grosera con la cual el señor (¿?) Clodovaldo Hernández insulta a
los señores Obispos merece el rechazo de todos los que los conocemos como
hombres dedicados al servicio diario de la Iglesia y por ende de la sociedad
venezolana con preferencia por los pobres.
De los pastores que rigen a la Iglesia Católica en Venezuela solo puede
decirse que viven a plenitud sus votos de pobreza y castidad en humildad,
haciéndose pacientes, obedientes y mansos de corazón, y no como dice el
señor Hernández, faltando al mandamiento bíblico que nos dice que no podemos
levantar falso testimonio ni mentir, pues el otro tiene derecho al buen
nombre, a la honra y al conocimiento de la verdad.
Las groserías con las que el señor Hernández trata a los señores Obispos
pretendiendo manchar sus nombres y con ellos el de la Iglesia, demuestran
hasta donde el villano puede llevar su villanía.
Las pastorales de los señores Obispos y los documentos de la Conferencia
Episcopal Venezolana señalan reiteradamente la preocupación preferente de
los señores Obispos por los pobres, preocupación que se concreta en las
numerosas obras sociales que, inspiradas y dirigidas por ellos, realizan
laicos católicos, religiosos y religiosas por todo el territorio nacional en
escuelas, hospitales, orfelinatos, maternidades, etc., como lo hicieron
hasta la hora de su muerte José Gregorio Hernández y las recién beatificadas
María de San José y Candelaria de San José.
¿Quién no conoce la formidable obra que, en medio de los muy pobres y para
beneficio de ellos, realizan entre otros Fe y Alegría, las Damas Salesianas,
las Hermanitas de los Pobres, y los Hogares de Don Bosco, obras que se han
extendido por Latinoamérica y más allá?
En su culposa ignorancia el señor Hernández desconoce la inmensa labor
social que realiza en todas las parroquias el clero secular bajo la
inmediata dirección de los señores Obispos.
Pero donde el señor Hernández demuestra el grado de insensatez al cual lo ha
llevado su anticlericalismo irracional es cuando dice que los señores
Obispos "viven como príncipes medievales enmantillados en ropajes de oro y
comiendo a dos cachetes".

MONITOREO DEMOCRÁTICO

CON SU CLASICA HIPOCRESIA los representantes del gobierno de Hugo Chávez Frías se rasgan las vestiduras ante la idea de que la OEA pueda establecer una comisión que "monitoree"² el ejercicio de la democracia entre sus países miembros.
El buen ejercicio de la democracia se manifiesta en el cumplimiento cabal de las leyes que rijan a gobernantes y gobernados siempre que ellas sean democráticas, es decir, que establezcan una clara separación de los poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial que garantice el libre ejercicio de sus facultades para promover la igualdad y la justicia en libertad.
De modo que los "monitores" del comportamiento democrático en un país no tendrían más que seguir atentamente los actos mediante los cuales los gobernantes mantienen la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos; imparten la justicia imparcialmente; y permiten el ejercicio de las libertades políticas sin el ejercicio de las cuales las sociedades carecerían de razón de ser.
Sin embargo, aquellos representantes del gobierno chavista sostienen que esa observación o "monitoreo" no podría hacerse sino a petición de los gobiernos que han sido los que históricamente han atentado contra el ejercicio de la democracia: discriminando a los ciudadanos de acuerdo con su pensamiento y sus preferencias políticas; coartando las libertades públicas; y sometiendo a todos los poderes públicos a la voluntad hegemónica del Ejecutivo.
De acuerdo con Aristóteles las revoluciones que pervierten a las democracias y conducen a las tiranías se realizan mediante una imperceptible destrucción de las instituciones. Recuérdese que, al tratar del principio general de las revoluciones, dijimos que era preciso contar entre las causas que las generan hasta las más ligeras desviaciones de los principios ejecutadas por los gobiernos.
De modo que es a los gobiernos a los que hay que vigilar para evitar a tiempo aquellas desviaciones, y por tanto, someter las actuaciones de la Comisión de "Monitoreo" propuesta en la OEA a la solicitud de los gobiernos sería como establecer que sea el ladrón quien llame a la policía.
²RAE: amonestar o avisar

CONSTRUIR O DESTRUIR

SINTIENDO EL TIEMPO de Cuaresma, que es tiempo de preparación para la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor, se nos ocurrió escribir algunas ideas que se nos vinieron a la mente cuando oímos acerca de la destrucción del templo de Jerusalén por Nabucodonosor y de su reconstrucción por orden de Ciro, Rey de Persia.
La lectura del 2§ libro de Las Crónicas, nos señala cómo todos podemos contribuir a la destrucción del templo; cómo todos podemos contribuir a su construcción, y qué terrible es la responsabilidad que tenemos en ello.
Aquella lectura se refería al templo de Jerusalén, pero no podemos olvidar que cada uno de nosotros es, por el bautismo, en el interior de su ser, un templo vivo del Espíritu Santo.
De modo que con cada uno de nuestros actos podemos ayudar a construir o a destruir ese templo en nuestras almas y en las almas de nuestros hijos...
Cada una de las cosas que hacemos, o que dejamos de hacer, por pequeña y oculta que sea sirve para construir o para destruir. Si nos reunimos con nuestra familia para orar, fortalecemos el templo de nuestro hogar; si oramos con nuestros hijos, los ayudamos a construir en sus almas un templo vivo al Señor.
Qué terriblemente importante es que nuestros hijos nos vean acercarnos al confesionario, que nos vean pecadores, solicitando el perdón; qué terriblemente importante para construir el Templo en sus almas, es que nuestros hijos nos vean acudiendo a la Eucaristía para recibir al Señor: al dueño del templo.
Qué magnífica oportunidad nos ofrece la Cuaresma, una vez al año, para que reconstruyamos el templo del Señor en nuestras almas... y en las almas de los pobres en las cuales se pueden construir los más bellos templos con los maderos de la Cruz.
Qué inmensa responsabilidad nos impone la vida; construir o destruir el templo de Dios en nuestras almas, y en la sociedad en que vivimos para que en ella reine el Amor.

La Torre de Babel

Joseph Goebbels, ministro de propaganda e información de Hitler, sostenía como base de su política comunicacional que una mentira repetida reiteradamente se convertía en verdad.
Ahora bien, cuando Goebbels sostenía eso no se habían desarrollado o no existían, como ahora, la telefonía inalámbrica, la radio, la televisión o la computación, ni el internet, de modo que la capacidad de comunicación, y por ende de repetición, de cualquier noticia, slogan o mensaje era infinitamente menor que ahora.
Actualmente cuando el número y la magnitud de las mentiras superan con mucho a las que se sostenían entonces, la capacidad de repetirlas reiteradamente por todo el planeta es casi infinita y las verdades transmitidas y repetidas son de igual magnitud e igualmente numerosas, se hace prácticamente imposible distinguir entre verdades y mentiras.
Ahora basta con poner la radio, la televisión, o el internet y oír a Chávez, como se oía antes a Hitler, para darnos cuenta de hasta donde han llegado la magnitud de las mentiras y la capacidad de repetirlas pretendiendo que, según Goebbels, se hagan verdades para el oyente o el televidente desprevenido.
Ahora bien, en medio de ese cúmulo intrincado de mentiras y verdades, cómo pueden los hombres ejercer su derecho al conocimiento de la verdad que le permita encontrar el bien en ella y rechazar el mal en el error para regir su conducta por ellas.
Además, el hombre debe servir de intermediario entre quienes constituyen las sociedades humanas y ¿cómo podría prestar ese servicio si desconoce dónde está la verdad?

lunes, 4 de mayo de 2009

Federación y parlamentarismo

Marcel Carvallo Ganteaume // Federación y parlamentarismo

MUY INTERESANTE el artículo de Julio César Arreaza, publicado en el diario 2001 recientemente, sin embargo se centra como es común en los análisis y comentarios de la oposición en la crítica a Chávez y a su gobierno donde por supuesto hay mucha tela que cortar, en realidad mucho más de la que corta la opo sición.
PERO LA REALIDAD es que la oposición sigue en el desierto de las ideas mientras Chávez está en una permanente hemorragia de ellas, las tira por la ventana sin saber a dónde caen ni quién las recibe, pero el hecho es que el pueblo las recoge y las hace suyas sin detenerse a hacer estudios científicos de su factibilidad, ni a ver cuáles y cuántas se han hecho realidad. Son ideas que pronto se hacen banderas que luego desaparecen para ser sustituidas por otras, pero son banderas a las cuales se puede seguir y el pueblo las enarbola hasta que unas nuevas del mismo origen las sustituya.
Por eso es necesario que la oposición salga del erial de las ideas, que supere a los simples "slogans" publicitarios, y enarbole "macroideas", "ideas fuerza", que conmuevan al país, como es la de una manera radicalmente nueva de gobernar al país: el paso del centralismo a la federación y del presidencialismo al parlamentarismo.
HACE UNAS SEMANAS yo escribía que el pasado 3 de diciembre habíamos caído por un despeñadero hacia el cual veníamos avanzando sin percatarnos de ello desde la muerte de Gómez, y al caer al fondo nos dimos cuenta de que lo que había allí era un desierto sin caminos por los cuales pudiéramos avanzar, sin brújulas que nos orientaran, ni horizontes a los cuales quisiéramos llegar.
ENTONCES ME PREGUNTABA ¿estar frente al desierto no es la oportunidad de proponer cambios radicales para gobernar al país? No paños calientes ni caras nuevas para que hagan lo mismo que hicieron las caras viejas, sino caras nuevas para realizar cosas realmente nuevas. Me preguntaba ¿no están dadas las condiciones para que, enfrentados al desierto, propongamos nuevas maneras de gobernar al país pasando de centralista a federal y de presidencialista a parlamentario?
¿O es que se pretende atravesar el desierto con algunas caras nuevas y los mismos métodos y paradigmas fracasados que nos llevaron a él?
Un régimen federal que haga de los Estados auténticas unidades políticas y administrativas que, liberadas de los burócratas del poder central, sean capaces de diseñar, ejecutar, evaluar y financiar sus propios planes de desarrollo cultural, social y económico.
Un régimen donde el pueblo representado en el Parlamento asuma las riendas del poder y gobierne el país.
¡Ojalá! que esta idea sea acogida por los tres precandidatos para enfrentar con ella a Chávez y al chavismo que desde los centros del poder enquistado en Miraflores ahogan a la República con sus tenazas de dinero y sus amenazas de fusiles rusos, y el país pueda verse encaminado hacia afuera, hacia la modernidad, en el que ideas e intereses contrapuestos le den vitalidad y en su negociación encuentre la unidad.
LA IDEA de un régimen de un gobierno Federal y el Parlamentario es una que puede hacer vibrar a todo el país, especialmente a los 19.000.000 de votantes del interior que deberán estar felices de gobernarse a sí mismos liberados del pulpo de Caracas.

La moral y la procreación artificial

Marcel Carvallo Ganteaume // La moral y la procreación artificial

EL CATECISMO de la Iglesia Católica, en los Nos. 2373-9, subraya brevemente los principios éticos implicados en la consideración de las técnicas de fertilización in vitro. Tras expresar compasión por los apuros de las parejas que no son capaces de concebir, el texto explica que la Iglesia está a favor de la investigación que les ayude a superar este problema. Pero también advierte que tales esfuerzos deben ponerse en el contexto de servir a la persona humana y respetar la dignidad humana.
Pero no es sólo en el Catecismo donde la Iglesia se refiere a los gravísimos problemas de orden moral que plantea la procreación artificial. El 22 de febrero de 1987 el Vaticano publicó una "instrucción" titulada "La Vida Humana Naciente y la Dignidad de la Procreación". En ella se contestan, desde el punto de vista de la moral católica, numerosas preguntas relacionadas con el uso de técnicas biogenéticas utilizadas para manipular genes, gametos y embriones.
SEÑALA EL VATICANO que cuando la técnica interviene en la generación de la vida humana, el hijo es el producto de un proceso en el que intervienen inteligencias y voluntades, técnicas y conocimientos, aparatos e instrumentos ajenos a los progenitores. El hijo será el resultado de actos realizados con distintos fines por cada uno de los actores: el padre ya no tendrá participación alguna, ya cumplió su papel, aportó el semen que será manipulado por otros: la madre prestará o arrendará su cuerpo para que se injerte allí el hijo deseado para sí o para otra; médicos y científicos aportarán su trabajo para devengar una remuneración en la mayor parte de los casos, o por amor a la investigación científica en el mejor y más noble de ellos.
Es precisamente para salvaguardar la dignidad de la persona humana desde el momento de su concepción que Su Santidad ordenó publicar la instrucción que nos ocupa. Es precisamente para defender "el derecho de todo ser humano a pretender, como tal, lo mismo que los otros".
Y ¿a defenderlo de quién? nos preguntamos.
De los que puedan atentar contra su libertad determinando su fin, regulando su vida y disponiendo de su cuerpo. De los que puedan atentar contra su unidad, su identidad y su singularidad absolutamente única. De los que puedan atentar contra la Ley Moral Natural, sustituyéndola para prescribirle al hombre derechos y deberes que ignoren su naturaleza única corporal y espiritual.
¿Y QUIENES PUEDEN ser estos? Nos preguntamos de nuevo.
Los que puedan establecer la identidad del hombre en el laboratorio y producirlo en serie haciéndolo perder su identidad; los que determinando su origen y preestableciendo su identidad pretendan prescribiéndole derechos y deberes ajenos a su naturaleza única corporal y espiritual.
Los que para "ayudar a algunas parejas a tener hijos", utilizando avances recientes de la ciencia no sepan detener su mano y deseen ayudar también a determinar la identidad del hijo a nacer: ¿varón o hembra? Varón, ¡naturalmente! ¿Rubio o moreno? Pues, rubio ¡sin duda! ¡Fuerte, sano, inteligente!
¿Humilde, paciente, obediente, caritativo como San José y San Fran cisco?
¿Soberbio, dominante, egoísta, eficaz como Hitler o Stalin?
Los que en el laboratorio puedan competir entre sí para producir un hombre mejor: más fuerte, más sano y más inteligente pero sin amor.

¿Forjador de libertades?

Marcel Carvallo Ganteaume // ¿Forjador de libertades?

CON MOTIVO de los desfiles del 24 de junio, del 5 de julio y de otros actos militares o no, hemos oído repetir hasta el cansancio aquello del ejército nacional forjador de libertades cuando la realidad histórica es que antes de que el Libertador, auténtico forjador de libertades, le entregara su alma al Creador, el ejército forjador de libertades se había desintegrado generando los ejércitos forjadores de dictaduras que signaron todo nuestro siglo XIX y principios del siglo XX.
Con la muerte de Bolívar y la inevitable separación de Colombia y Venezuela bajo la jefatura de Páez se inician los primeros alzamientos militares con los de José Tadeo Monagas, Santiago Mariño y Ezequiel Zamora que tuvieron que ser enfrentados por aquél. Siguen los de Bermúdez, quien muere asesinado, y el de José Dionisio Cisneros quien finalmente fue condenado a muerte por un tribunal militar.
Las montoneras, que fueron las que siguieron al auténtico ejército Libertador, derrocaron al Dr. Vargas, realizaron de una u otra manera los golpes de mano y sostuvieron las dictaduras de Páez, José Tadeo y José Gregorio Monagas, Julián Castro, Juan Crisóstomo Falcón, Antonio Guzmán Blanco, Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez.
En su libro 5 Siglos de Historia de Venezuela la historiadora Herminia Méndez Sereno señala los siguientes golpes de Estado exitosos, realizados, por supuesto, con la participación activa o el apoyo de las montoneras, que tuvieron lugar entre 1835 y 1952, derrocando gobiernos y conduciendo a dictaduras:
De los libertadores contra Vargas (1835)
De los libertadores de Monagas contra los conservadores de Páez (1848)
De los conservadores contra Julián Castro (1859)
De los conservadores contra Pedro Gual (1861)
De Gómez contra Cipriano Castro (1908)
Del Ejército contra Medina (1945)
Del Ejército contra Gallegos (1948)
De la dictadura contra la democracia (1952)
No se menciona aquí el sinnúmero de revueltas y alzamientos que tuvieron lugar en todo tiempo y lugar durante ese período debiendo mencionarse entre ellos los que signaron a la Guerra Federal, cuando hombres de la sombría calidad de Martín Espinoza asolaban los llanos de Barinas obligando a la población a emigrar hacia los altos de Boconó donde reinaba algo de paz.
Por más que lo busquemos no encontramos en parte alguna al ejército nacional forjador de libertades del cual oímos hablar ahora hasta el cansancio, pues ese ejército ya no existía y lo que quedaba de él no eran sino retazos que en forma de montoneras propiciaban o sostenían las dictaduras que signaron todo nuestro si glo XIX.
A través de todo ese siglo hasta que Cipriano Castro invade a Venezuela con sesenta hombres y llega triunfante a Caracas no se habla sino de "las tropas del gobierno" que derrotadas o triunfantes le hacían frente con las armas a alguno de los "levantamientos" que signaron nuestra historia.
Ni nacional ni forjador de libertades durante todo el siglo XIX, el ejército se hace nacional durante la dictadura del general Gómez cuando en 1910 se declara abierta la Escuela Militar, en 1912 se inaugura la Escuela de Aplicación de Oficiales, y en 1917 se establece el servicio militar obli gatorio.
Esperemos que de ahora en adelante sí sea realmente forjador de li bertades.

Mensaje al "Presidente" Rosales

Marcel Carvallo Ganteaume // Mensaje al "Presidente" Rosales

DON MARIO BRICEÑO IRAGORRI escribió su hermoso "Mensaje sin Destino" para decirle a todos sus lectores como se debía comportar una persona en una sociedad democrática para que esta pudiera serlo.
Este mensaje tiene como destino específico el Sr. Manuel Rosales, futuro Presidente de la República, para decirle como debe resolver los problemas de vivienda, desempleo y pobreza que conllevan los de violencia, inseguridad, desintegración social e ingobernabilidad que ha padecido la República bajo el desgobierno de Chávez.
En mis ochenta y cuatro años de vida yo he oído infinidad de veces que la industria de la construcción es la locomotora de la economía y que el petróleo es su combustible, de modo que si se quiere que la economía avance de manera fuerte y sostenida es necesario activar la industria de la construcción utilizando como combustible el petróleo.
Por eso le recomiendo al Sr. Rosales que al llegar a la presidencia no se deje rodear por politólogos, sociólogos, psicólogos, entomólogos, etnólogos, oftalmólogos, neurólogos, traumatólogos, teólogos, historiológos, etc., que llenarán páginas y páginas acerca de las causas y consecuencias de la pobreza y atrapando a un pájaro que pasa volando sobre la casa le pedirán a un veterinario que tomándole el pulso y la tensión arterial y les diga si está vivo o no...
En cambio le recomiendo que llame a su lado a ingenieros, técnicos y maestros de obra para que pongan a funcionar a la locomotora de la industria de la construcción de modo que arrastre tras de sí a todas las industrias afines y conexas como son la del cemento, del acero, de la madera, de la cerámica, de las tejas, de la electricidad, del mueble, etc., generando empleo y creando riqueza.
Cuando yo estudié historia reciente de Estados Unidos me sorprendió que se dijera que el gran mérito de Franklin Delano Roosevelt no era el de haber ganado grandes batallas sino el de haber acabado con los vendedores de manzanas (buhoneros) en la calles de Washington, y se contaba que estando reunido con su gabinete frente a un mapa de Estados Unidos estudiando los problemas de la crisis del año 1930, estiró la mano y apuntando con el índice les dijo: "¡Hagan un puente aquí!" "¡Pero Presidente allí no hay un río!" le contestaron sus ministros. A lo cual l replicó: "No importa, hagan el puente después hacen el río".
Sr. Rosales cuando usted llegue a la Presidencia de la República ponga a la gente a trabajar haciendo casas, escuelas, hospitales, cárceles, cuarteles, campos deportivos, carreteras, puentes, caminos, represas, canales de riego, de todo, en un país en que todo está por hacer.
Quienes habiten el millón ochocientas mil viviendas que están por construirse lo recordarán cuando lleguen a ellas en las noches de lluvia; quienes asistan a la graduación de sus hijos lo recordarán al imponerle sus medallas de grado; quienes vean a sus padres o a sus hijos recuperándose en un hospital rogarán por usted.
Desmiento enérgicamente a quienes sostienen que aquí no hay trabajo. Aquí hay tanto trabajo por hacer que para hacerlo todo sería necesario importar mano de obra de las Islas Canarias, de Portugal, de España, de Italia como se hizo cuando Pérez Jiménez, cuya obra física hace olvidar a algunos el horror de su dictadura.

El hombre y el Estado

Marcel Carvallo Ganteaume // El hombre y el Estado

El Estado no es más que un instrumento que las sociedades políticas requieren para lograr sus objetivos y no como creía Hegel, la suprema encarnación de la idea, es decir una especie de súper-hombre colectivo.
Poner al hombre al servicio del Estado es una perversión política, pues el hombre no es para el Estado, sino el Estado para la sociedad y ésta para el hombre.
Puede decirse que el Estado es la parte superior del cuerpo o sociedad política en el sentido de que es superior a las demás partes de ese cuerpo colectivo, pero no es superior a dicho cuerpo, como una parte no es ni puede ser superior al todo. De modo que el Estado es inferior al cuerpo político al cual debe servir y al cual debe sujetarse.
Según la teoría "sustancialista" o "absolutista" del Estado, éste es un sujeto de derecho, es decir una persona moral y, por tanto, un todo impuesto sobre el cuerpo político gozando de un poder supremo en virtud de su propio derecho e interés.
Ahora bien, está en la naturaleza del hombre y de sus instituciones que mientras más grandes y poderosas sean tiendan a dominar a su entorno, imponiéndose sobre él. Así, el poder del Estado tiende a su incremento extendiéndose sin cesar y tendiendo a la autarquía burocrática llegando a considerarse no como un instrumento de la sociedad, sino como la sociedad misma a la cual pretende sustituir para lograr el fin propio de ésta.
Por otra aparte quienes se dedican a los asuntos del todo tienden a tomarse ellos mismos por el todo, de manera que en tiempos de las monarquías absolutas la autoridad del rey se imponía sobre el cuerpo político, de modo que Luis XIV pudo decir, no sin razón, "el Estado soy yo", pues él creía disponer, como en efecto disponía, del poder supremo en virtud de su propio derecho, es decir, que poseía la soberanía que implica un derecho natural e inalienable a un poder considerado como supremo separadamente y por encima del cuerpo político, es decir, de la sociedad a la cual debía servir.
Según esta concepción el Estado es una mónada metafísica; es decir, un todo para sí mismo, el todo político en su grado supremo de unidad e individualidad. Este concepto del Estado transformado en un absoluto ha manifestado una tendencia a sustituir al pueblo, al cuerpo político, permitiendo en nuestra época el totalitarismo racial con el nazismo germánico, el totalitarismo nacionalista con el fascismo italiano y el totalitarismo socioeconómico con el comunismo ruso.
De modo que cuando el señor Adán Chávez, ministro de Educación de un "poder popular" constitucionalmente inexistente, sostiene la tesis del "Estado docente", lo que pretende, tomándose a sí mismo por el todo, es que el Estado, encarnado en él (en Adán Chávez), separado del cuerpo político e impuesto sobre éste, asuma la responsabilidad docente propia del cuerpo político y no del Estado al cual debe servir instrumentalmente.

Eleazar López Contreras

Marcel Carvallo Ganteaume // Eleazar López Contreras

Alumnus Perennis
En estos tiempos de nuestra historia cuando la diatriba es usada como instrumento de gobierno en el discurso presidencial que pretende imponerse y la oposición deriva sin rumbo en busca de un destino que desconoce, nuestros políticos, tanto del gobierno como de la oposición debían recurrir al libro Homenaje al General Eleazar López Contreras, edición del Banco Central dirigida por Tomás Polanco Alcántara, para aprender a gobernar.
En ese libro Tomás Polanco nos dice que "las disposiciones oficiales surtirían efectos sorprendentes si el jefe del Estado, antes de aprobarlas y transmitirlas, dialogara con el país para invitar a los ciudadanos a que las acepten y las respeten en aras del bien común. Mil veces más efectiva que la obediencia forzada es la sensación de colaboración pactada que rodea a una medida oficial explicada por el jefe del Gobierno a la nación; por esa vía pueden transformarse los hábitos y las tendencias, neutralizarse el egoísmo social, procurarse la solidaridad y movilizar las mejores disposiciones del alma colectiva. López Contreras apeló a ese expediente y acertó".
Sigue diciendo Tomás Polanco: "López, formado en la más hermética dictadura de nuestra historia, descubre en el gobierno la flexibilidad ideal del estadista para encausar las pasiones dirigidas contra él. Pero no es la suya la flexibilidad cobarde y mentirosa de quien en momentos de tumultos se pliega a estos para salvarse, sino la actitud inteligente de quien cede para dar una lección, y abrir una oportunidad al diálogo".
Allí vemos como el general López Contreras con su estribillo de "calma y cordura" navegó entre las aguas turbulentas de un comunismo exacerbado por el reciente triunfo en Rusia de la revolución de Octubre, y las aguas cenagosas del gomecismo armado que aspiraba a mantenerse en el poder en cualquier forma.
Mientras mantenía la paz y la armonía realizó una auténtica revolución institucional reduciendo el período presidencial a cinco años y con el llamado "Programa de Febrero" dio origen a instituciones que hoy son orgullo del país, como las leyes del Trabajo, del Seguro Social Obligatorio, de Tribunales y la creación de los ministerios del Trabajo, de Agricultura y Cría, de Sanidad, de los bancos Agrícola y Pecuario, Industrial y Central, de la Contraloría General de la República y muchas más que sería muy largo enumerar.
Dice Tomás Polanco que "más trascendental que todo eso fue el acento moral intangible que le imprimió a su actuación como gobernante. En efecto, López Contreras impuso como ley no escrita la moderación de su propia conducta. Impasible ante las críticas dio al poder un significado ético que nunca antes había tenido, de modo que cuando hablaba por radio la nación entera lo escuchaba y ponderaba sus palabras" como las del primer magistrado (maestro) que no podía mentir y a quien se debía seguir

Tomás Polanco

Marcel Carvallo Ganteaume // Tomás Polanco

Alumnus perennis
No basta el haber conocido a la persona física de Tomás Polanco, su figura de hombre sedentario, de hombre de escritorio, de intelectual, de caminar algo pesado, para decir que conocimos a Tomás Polanco; no basta tampoco el haber conocido su cara de hombre bonachón, de sonrisa fácil y acogedora para conocer al polifacético Tomás Polanco.
Yo puedo decir que lo conocí, en primer lugar, porque conocí a María Antonia su esposa y conocerla a ella era conocer la parte más íntima de Tomás. Era conocer esa parte de su ser que no se nos revelaba sino a través del amor que se extendía como un precioso puente de Tomás a María Antonia y de María Antonia a Tomás, de modo que se podía pasar del uno al otro y del otro al uno sin solución de continuidad, pues la dulzura de ella teñía toda entera la intelectualidad de él.
Yo tengo bastantes libros de Tomás y, que cosa más curiosa, en todos ellos encuentro a María Antonia. No recuerdo quien dijo que "el estilo es el hombre", pero creo que en este caso particular tendríamos que decir que "el estilo es la pareja", pues en todos ellos se encuentra la mano oculta de María Antonia que barnizó de amor esas obras del intelecto de Tomás.
Creo que es por eso que las vidas descritas por Tomás no reflejan la amargura, ni la hiel, ni el odio que marcan otras vidas. Es posible que estén allí, pero no son lacerantes por estar cubiertas con el barniz que le imprimió el amor de María Antonia a la pluma de Tomás.
De la pluma de Tomás salieron un Simón Bolívar vestido de humanidad y despojado del barroco de los mitos que más tarde harían de él un ídolo, no servido sino al servicio de quienes, en uno u otro tiempo o hecho histórico, han querido sacar provecho de esa idolatría en que el hombre deja de ser lo que es para ser lo que el otro quiera que sea.
Entre aquellas biografías destaca la figura majestuosa y en cierto modo misteriosa de Francisco de Miranda en quien se confunden, según Tomás, Don Juan y Don Quijote, es decir, el soñador que hace realidad sus sueños corriendo tras ellos, construyendo así su vida y con esta su historia penetrada de misterios y teñida de sueños.
Me atrevo a decir que sólo un Tomás Polanco que, gracias a María Antonia supo de amor y que conoció de historias, ha podido darle vida al Miranda que, curiosamente, todos creemos conocer a pesar del misterio que rodeó su vida.
De la pluma de Tomás, cobrando vida, salieron además de Bolívar y Miranda próceres civiles, políticos y militares como Páez, Gómez, Guzmán Blanco, Pedro Emilio Coll y López Contreras.
Ojalá todos pudiéramos leer las vidas descritas por Tomás para aprender cómo vivir en sociedad los más y cómo gobernar los menos.

El Evangelio de Judas

EL UNIVERSAL, Caracas, 14/05/06
El Evangelio de Judas
Marcel Carvallo Ganteaume
EL ARTICULO PRINCIPAL del número de mayo del año 2006 del National Geographic Magazine trata del llamado "Evangelio de Judas" algunos párrafos del cual se encuentran, según el autor, en unos fragmentos de papiro descubiertos a fines del siglo XX en Egipto.
Reporta el articulista que las primeras líneas del papiro dicen que el texto es "el recuento secreto de la revelación que Jesús le hizo en una conversación a Judas Iscariote...", sosteniendo la revista textual e irresponsablemente que el texto descubierto "revela que Judas fue en realidad el discípulo más fiel de Jesús".
En el año 1954 la Biblioteca de Autores Cristianos decidió publicar una edición especial de los "Evangelios Apócrifos" (falsos, inventados) bajo la autoría del doctor Aurelio de Santos y Otero de la Universidad de Salamanca.
En esa obra se estudian 21 textos fragmentarios de evangelios apócrifos perdidos; 10 fragmentos de papiros; 4 "agrapha" o supuestas sentencias orales del Señor; 5 apócrifos de la Natividad; 5 apócrifos de la Infancia; 3 apócrifos de la pasión y resurrección; y 3 apócrifos de la Asunción de María.
Entre los primeros se cuenta el referido Evangelio de Judas, que lejos de ser una novedad oculta y misteriosa era conocido por la Iglesia desde el siglo II d.C., cuando San Ireneo, San Epifanio y Teodoreto de Cirense lo declaran apócrifo junto con otros 53 documentos que habían sido considerados como tales por los más inmediatos sucesores de los apóstoles.
El articulista deja ver su anticlericalismo cuando acusa al bueno de San Ireneo de atacar ferozmente todo lo que difería del pensamiento tradicional de la Iglesia, y que "el iracundo obispo tenía conocimiento de la existencia del texto griego decenios antes de que se escribiera el frágil manuscrito recién descubierto", acusaciones de ferocidad e iracundia que no se reflejan en parte alguna de los escritos del Santo.
El referido Evangelio se originó entre los gnósticos que pululaban en los primeros siglos de la Iglesia siguiendo variadas doctrinas filosóficas y religiosas, mezcla de la fe cristiana con creencias judaicas y orientales, pretendiendo tener un conocimiento intuitivo y misterioso de las cosas divinas.
Dice el articulista que la señora Elaine Pagels, profesora de religión de la Universidad de Princeton dice, haciendo caso omiso de que el referido Evangelio de Judas era conocido ya desde el siglo II cuando fue rechazado como apócrifo y cuando se escogieron los Evangelios Canónicos, que "esto cambia la historia de los albores del cristianismo...". Y se pregunta uno ¿Cómo podría cambiar la historia un dato ya conocido cuando se escribió aquella?
Para Craig Evans del Acadia Divinity College, experto en textos antiguos y autor de más de cincuenta libros, citado por el articulista, "esta historia es pura ficción escrita hace mucho tiempo para apoyar un sistema de creencias sin fundamento. No hay nada en el Evangelio según Judas que podamos considerar confiable históricamente".
Lo cual confirma el carácter de apócrifo con el cual se ha conocido a este escrito desde siempre y se desmiente el irresponsable aserto del National Geographic Magazine de que el texto descubierto "revela que Judas fue en realidad el discípulo más fiel de Jesús".

sábado, 2 de mayo de 2009

San Optimista

Alumnus Perennis

Yo quiero mucho y soy muy devoto de San Optimista, porque es un santo muy simpático, alegre, complaciente y milagroso.
San Optimista no es un santo de esos que están en todas partes como el arroz blanco. ¡Qué va! A veces uno lo tiene cerca, pero otras veces hay que llamarlo a gritos para que venga.
Eso sí, cuando uno lo encuentra no falla: milagro que le pide, milagro que él hace. No importa cuán oscura éste la noche, cuando él aparece sale el sol. Es un tigre para convertir lágrimas en sonrisas y copas medio vacías en copas medio llenas.
A San Optimista por alegre y complaciente que sea le gusta que le busquen, que le pidan y que le agradezcan sus favores. A él no le gusta que lo dejen arrimado por allí, él no es de los que se meten donde nadie los ha llamado. No, él se da su tono.
Por eso es que ahora está más escondido que un buzo, subiendo y bajando como un yoyo. No más llega, cuando todos le preguntan qué es lo que tienen que hacer y después, ni hacen lo que el santo dice ni se ocupan más de él. Así es que coge su cachachá y se larga cada vez más lejos
El otro día yo estaba muy preocupado, Todo lo veía negro. Me parecía que esto no tenía remedio. Entonces llamé a San Optimista para contarle mis cuitas y oír su opinión. El santo me escuchó con mucha atención y al final sacó un pañuelo y se secó una lágrima del tamaño de un melón.
Santo, pero qué pasa -le dije- yo veo la situación mala pero si tú te pones así la voy a ver peor.
No -me dijo el santo- si yo no estoy llorando por la situación.
Yo estoy llorando de risa por tí, que eres un tonto de capirote.
Mira, ven conmigo.
Y dicho y hecho me tomó del brazo y me llevó a una montaña altísima desde la cual se podía ver toda Venezuela de uno a otro confín.
Mira -me dijo al llegar a lo alto- ¿tú crees que con un país como este, uno puede ser pesimista? Mira su cielo azul, sus valles y montañas; mira sus ríos, sus bosques y sus llanos; mira sus mares y sus costas. ¿Tú no crees que en este clima, con este sol y esta tierra puede un pueblo vivir feliz y desarrollarse, como se desarrollaron los pueblos del mediterráneo en épocas pretéritas?
El santo se paseaba alegremente agitando los brazos como para abrazar cuanto veía, respirando a plenitud el aire puro y señalando aquí y allá esto y lo otro.
¡Mira! mira como mana el petróleo del subsuelo. Energía solar almacenada por millares de años para que nosotros lo gocemos ¡Mira! allá -señalaba a lo lejos, por sobre las sabanas, más allá del Orinoco- las montañas de hierro y aluminio y las pepitas de oro a flor de tierra.
Así fue señalando una tras otras las riquezas infinitas con que el Creador dotó a este país privilegiado. Estaba alegre el santico. Reía y cantaba como ríen y cantan los mineros de nuestra Guayana cuando descubren una bomba de diamantes.
Luego se volvió hacia mí y guiñándome un ojo, me dijo:
Bajemos, que esto es muy hermoso pero aquí se está muy solo y ahora quiero enseñarte lo mejor.
Mi corazón latía fuertemente, me sentía muy excitado. Quería bajar lo más pronto posible para hundir mis manos en la tierra, para explotar las minas, para abrir el cofre donde se ocultaban tantas riquezas. Así es que le dije:
¿Enseñarme lo mejor?
¿Qué puede ser mejor que lo que ya me has enseñado? Tú a veces pierdes la cabeza y te dejas llevar por tu optimismo. Pon los pies en la tierra y deja de soñar.
El santo, me dio un templón por el brazo, trastabilló y empezando a rodar montaña abajo, me dijo:
¡Ven y lo verás!
Abajo fuimos rodando, entre polvo de sonrisas, hasta caer al pie de la montaña junto a un ranchito. Muy cerca pasaba un río y pastaban unas vacas con sus becerros recién paridos los unos, pegados de la ubre, y mayorcitos los otros, retozando en la pradera.
Nos levantamos y el santo, guiñando de nuevo un ojo se fue hacia el ranchito. Techo: de paja una parte y de zing la otra; piso: de tierra; y paredes: de bahareque. Nada. Un ranchito.
No será esto lo que me va a enseñar el santo, me dije.
El volvió la cabeza, guiñó de nuevo el ojo y me llamó con un amplio gesto de su brazo. Tan amplio, que por poco se cae al enredársele el brazo en la sotana.
Yo aceleré el paso y lo alcancé cuando él llegaba al rancho.
En ese momento todo cambió. Del rancho salió la voz de una mujer y se oyó el rasgar de una guitarra. Suavemente como parte del paisaje, como el murmullo del río, como el mugir del ganado, como el canto del pájaro cantaba la mujer y el hombre acariciaba la guitarra para que cantara también.
El mundo se detuvo transido de paz. Por la puerta siempre abierta salió la mujer con su niño a horcajadas sobre la cadera. Las paredes del rancho se esfumaron y vimos al hombre sentado en un taburete abrazando a su guitarra, pasando los dedos por su piel temblorosa.
El santo me veía de reojo. Muy serio. Feliz. Me estaba enseñando lo mejor.
La mujer seguía cantando mientras lavaba la ropa en las piedras del río, mientras pilaba el maíz, mientras ordeñaba la vaca. El hombre la acompañaba mientras ensillaba el caballo, mientras enlazaba el toro, mientras sembraba el maíz.
El santo sonreía -me miraba de reojo y sonreía. Yo callaba mientras mi alma empezaba a tararear al son de la guitarra.
A lo lejos se oía el trueno. El relámpago iluminaba las montañas y los valles, las llanuras y los bosques. Los ríos desbordaban sus cauces con furia inusitada.
La mujer ya no cantaba. Arrebujaba a sus niños en el camastro desecho mientras en el corazón se le arremolinaba la angustia. El hombre no tocaba la guitarra. Mientras colocaba piedras, cartones y pedazos de zing en el techo, rasgaba su corazón en un diapasón de dolor.
Las goteras se fueron alejando con el trueno, con la angustia, con el sueño, con la humedad de los cuerpos.
Afuera se oía el ruido de los carros, la voz de la ciudad, cuando su sonrisa, la de la mujer, le abrió las puertas al sol, y la voz del hombre y su cuerpo hercúleo y su hombría llegaron bajando del cerro al taller.
El santo se secaba la ropa y se secaba la cara y sonreía, y movía los brazos al compás de la música que subía de la ciudad.
De pronto empecé a oír de nuevo a la guitarra y a oír una voz fuerte y clara de mujer saltando de cerro en cerro, de rancho en rancho y de casa en casa, transportada por la brisa, llevada en el corazón, alimentando la vida.
La noche quedó atrás, el trueno volvió al abismo de donde salió y la lluvia secó sus fuentes. Todo quedó atrás. Delante estaban el sol, la esperanza y una canción cantada a dúo.
Los niños corrían por la calle tras sus sueños. Las mujeres llenaban los mercados, invadían las oficinas y, con libros, niños y cestas a horcajadas, poblaban las aulas. Los hombres en talleres, fábricas, caminos, cuarteles y universidades avanzaban hombro a hombro, pechos descubiertos, lentamente, sudorosamente hacia adelante, hacia el mañana.
El estado depresivo había pasado. El estado de euforia había desaparecido.
Todo mi ser temblaba de emoción al ver a mi pueblo sufriendo y cantando al avanzar hacia el futuro, al hundir sus manos en la tierra, al abrir el cofre y sacar de él torrentes de fe, de esperanza y de amor.
San Optimista sacó un pañuelo grande, el mismo con que se secó la lágrima de risa, y secó el sudor que perlaba mi frente.
Ya viste -me dijo- viste lo mejor.
Y reía, y me empujaba hacia adelante por el camino de la historia, y conmigo de la mano saltaba los charcos y saltaba sobre la podredumbre y esquivaba la basura y se llenaba de sol y de luz.

Federalismo petrolero

Es necesario que se cambie de manera radical la manera de gobernar al país: pasando del presidencialismo al parlamentarismo. Y del centralismo a un federalismo auténtico, redistribuyendo entre los Estados Federados no sólo el poder Político sino también el poder Económico.
En efecto, en una real y honesta Federación, para poder gozar de autonomía política los Estados deben gozar de autonomía económica, no dependiendo del Poder Central ni de los demás Estados para su normal funcionamiento al servicio de sus pueblos ni para la ejecución de proyectos institucionales o infraestructurales que pudieran requerir de inversiones de capital.
Esta situación ideal podría lograrse en la Venezuela de hoy distribuyendo entre los Estados Federados, como entidades jurídicas que son, el 80% de las acciones de Pdvsa y reservando para el gobierno Central el 20% restante.
De esta manera los Estados Federados participarían directamente, como accionistas de Pdvsa, en los proventos de la empresa, sin tener que pasar por las arcas caudinas que les quiera imponer el Gobierno Central. Y participarían, como tales accionistas en las asambleas de la misma, que ya no estaría constituida solamente por el ministro de Energía y Minas, sino por los representantes de sus accionistas: los Estados Federados.