domingo, 17 de mayo de 2009

El narcisista innominado. Un tema de actualidad

EL PSICOANALISTA P.C. Racamier³ sostiene que el narcisista
perverso es aquel que, bajo la influencia de su grandioso
yo, crea vínculos con otros haciéndoles creer que esos
vínculos son irremplazables, y luego los ataca en su
integridad, su amor propio, su autoconfianza
y su autoestima.
La personalidad narcisista es descrita por los psicólogos así:
Tiene una idea grandiosa de su propia importancia;
Lo absorben fantasías de éxito ilimitado y de poder;
Se considera "especial" y único;
Tiene una necesidad excesiva de ser admirado;
piensa que se le debe todo;
Explota a los demás en sus relaciones interpersonales;
Carece de empatía;
Envidia a los demás;
Tiene actitudes y comportamientos arrogantes.
En los primeros estadios de su vida el perverso narcisista
no ha podido realizarse, y observa con envidia cómo otros
individuos lo han logrado. Jamás considera que algo funciona
bien, todo le resulta complicado. Impone a los demás su visión
peyorativa del mundo y su insatisfacción crónica ante la vida.
El narciso es alguien que cree encontrarse a sí mismo en un espejo.
Su vida consiste en buscarse en la mirada de los demás.
El narciso es una cáscara vacía que no tiene una experiencia
propia; es alguien falso que intenta crear una ilusión que
enmascare su vaciedad.
El perverso narcisista es un megalómano que se coloca como patrón
de referencia del bien, del mal y de la verdad. Asume un aire
moralizador, superior y distante; así frente a él los demás
siempre se sienten cogidos en falta. Exhibe valores morales
irreprochables con los que se engaña dándose una buena imagen
de sí mismo.
Carece de interés y empatía por los demás, pero necesita que se
interesen por él. Cree que se les debe todo. Critica a todo el mundo
y no admite ningún reproche. Frente a este muro de poder, la víctima
siempre se siente en falta. Señalar los errores de los demás es
una manera de no ver los propios, una manera de defenderse de la
angustia que lo agobia.
El narcisista para afirmarse y sentirse superior tiene que vencer.
Demuestra un gran amor y luego hace unos desaires brutales a quien
ama. Los que lo observan no entienden cómo puede ensalzar a otro
para luego destrozarlo sin que medie queja o reproche alguno.
Como narciso termina ahogándose en la fuente en que se mira,
o en los ojos del otro que lo admira.
 
² J. Laplanch. Vocabulaire de la Psycanalyse. PUF 1967. J. Bergeret.
Personalité Normal et Patholo gique.
Bordas, 1985. A. Eiguer.
Le Perverse Narcissique et son Complice. Dunod. 1996
³ P.C. Racamier, "Pensée Perverse et Decervalgge"

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